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Beneficios
para la naturaleza
Para la creación de la carcasa de plástico de un cartucho
de tinta se necesita petróleo bruto, un recurso no renovable.
La transformación del petroleo en plástico y su distribución
al consumidor requiere utilizar gran cantidad de agua y de energía
en la fabricación y el transporte.
Cuando finaliza su vida útil, el plástico de los cartuchos
de tinta tarda como mínimo 300 años en descomponerse
de forma natural. El cartucho que hoy tiramos a la basura sin darle
importancia, lo sufrirán al menos 3 generaciones más.
Además, los residuos de tinta suponen un riesgo para la salud
humana y la naturaleza.
Contra estos inconvenientes, el reciclaje de cartuchos consiste en
sustituir la tinta aprovechando las carcasas plásticas y piezas
mecánicas, con lo que se disminuye el consumo de recursos naturales,
agua y energía. También, en consecuencia, disminuyen
los residuos que van a parar al medio ambiente.
Infórmate sobre cómo
funciona el proyecto de reciclaje de cartuchos con el que podrás
ayudar a los bosques.
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Ahorro
en el precio, no en la calidad
El reciclaje de cartuchos no es el simple rellenado del cartucho gastado.
Aunque la reutilización de una parte de sus componentes es
la que permite un gran ahorro de costes, también es cierto
que dicho margen permite sustituir las piezas deterioradas y gastadas.
La economía y la ecología no tienen que estar necesariamente
reñidas con la calidad. Durante el
proceso de reciclaje que realiza EBPL, los consumibles se controlan
uno a uno durante todo el proceso y sólo se utilizan para su
recarga productos de contrastada calidad.
El resultado final es un cartucho con la misma calidad que uno original
pero de un 30 a un 50% más barato y con el mismo rendimiento
y duración.
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